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Qué color de abrigo te favorece según tu estación

El abrigo se ve más que ninguna otra prenda y se compra menos veces: aquí tienes el color exacto para cada una de las 12 estaciones.

Por qué el color del abrigo pesa más que el de cualquier otra prenda

El abrigo es la prenda más grande que llevas, la que tapa a todas las demás y, sobre todo, la que está más cerca de la cara durante más horas al día. Un jersey equivocado se puede disimular con una bufanda; un abrigo equivocado se ve desde la otra punta de la calle y te acompaña en cada fotografía de los próximos tres o cuatro inviernos. Por eso merece la pena elegirlo pensando en tu estación de color, no en lo que lleve la escaparate de turno.

La regla es siempre la misma: cuanto más cerca de la cara, más decide ese color si te ves luminosa, descansada y con buen color de piel, o apagada, cansada y con ojeras que no tienes. Un abrigo correcto ilumina; uno incorrecto resta, por mucho que la prenda en sí sea bonita.

Inviernos: negro, marino y burdeos, nunca camel suave

Los tres inviernos comparten subtono frío o frío-neutro y contraste alto, así que el abrigo tiene que sostener ese contraste, no diluirlo.

El invierno frío funciona de maravilla con un marino muy oscuro, casi negro, o con gris pizarra. El negro puro también le sienta bien, pero necesita algo claro cerca de la cara (bufanda blanca, cuello alto gris perla) para no quedarse plano. El invierno profundo pide todavía más densidad: negro puro, marino casi negro o burdeos oscuro son sus mejores aliados, siempre evitando el camel y el crudo, que le restan fuerza en lugar de aportarle calidez. El invierno brillante puede permitirse el blanco óptico como abrigo statement, además del negro, pero debe huir de cualquier marrón cálido: le apaga el contraste que es precisamente su mayor baza.

Otoños: aquí sí manda el camel y el chocolate

Si hay una familia hecha para el abrigo camel, es esta. El otoño cálido brilla con camel clásico, chocolate o incluso un verde botella como abrigo de fondo de armario, y debe evitar el negro puro y el gris frío, que le dan un aspecto ceniciento inmediato. El otoño profundo necesita camel o chocolate más oscuros, casi tostados, y gana mucho con un marrón casi negro; el gris frío y el crudo muy pálido lo apagan igual que al anterior. El otoño suave es el más delicado de los tres: le sienta mejor un camel desteñido, topo o crudo cálido que un camel intenso, y el negro puro le resulta durísimo, mucho más favorecedor un marrón grisáceo suave.

Primaveras: crudo y camel claro, nada de negro cerca de la cara

Las tres primaveras comparten subtono cálido y se llevan mal con el negro puro junto al rostro, aunque puedan usarlo en pantalón o calzado. La primavera clara necesita abrigos en crudo, camel muy claro o beige, con mucha luz; el chocolate oscuro y el gris carbón la apagan de inmediato. La primavera cálida puede subir un poco el tono: camel intenso, chocolate claro o incluso un marino no demasiado oscuro le funcionan, siempre evitando el gris frío y el negro sin matizar. La primavera brillante es la que mejor tolera del trío algo de contraste, así que un crudo muy luminoso combinado con accesorios de color vivo, o un marino claro, le sientan mucho mejor que un gris apagado o un camel demasiado mate.

Veranos: gris y marino suave, el camel es su punto débil

Los tres veranos tienen subtono frío o frío-neutro con contraste bajo o medio, así que el abrigo tiene que ser suave en el color, nunca plano en el apagamiento. El verano claro queda precioso con gris perla, marino suave o crudo frío (un crudo con un punto grisáceo, no amarillo); el camel y el chocolate le quedan terrosos y envejecedores. El verano frío puede llevar gris medio, marino clásico o incluso negro si lo suaviza con una bufanda clara cerca de la cara; la mostaza y el camel intenso son su peor enemigo. El verano suave es el más apagado de los doce y necesita tonos rotos: topo grisáceo, marino desvaído o gris perla, mientras que el negro puro y el camel saturado le crean un contraste que no le corresponde y lo dejan sin vida.

Tabla de abrigos por estación: con qué va y con qué no

EstaciónAbrigo idealCombina conEvita
Invierno brillanteNegro puro o blanco ópticoBufanda fucsia o turquesa, jersey blanco ópticoCamel, chocolate, crudo
Invierno fríoMarino muy oscuro o gris pizarraJersey blanco óptico, accesorios en gris o azul realCamel, mostaza
Invierno profundoNegro puro o marino casi negroBufanda burdeos, guantes en verde pinoCrudo, camel, beige pálido
Otoño cálidoCamel clásico o chocolateJersey mostaza, bufanda calabazaNegro puro, gris frío
Otoño profundoChocolate oscuro o marrón casi negroBufanda burdeos o tejaGris frío, crudo pálido
Otoño suaveCamel desteñido o topo cálidoJersey oliva, bufanda salmón apagadoNegro puro, gris frío
Primavera brillanteCrudo luminoso o marino claroBufanda coral o amarillo brillanteGris apagado, chocolate mate
Primavera cálidaCamel intenso o chocolate claroJersey coral, bufanda verde hierbaGris frío, negro sin matizar
Primavera claraCrudo claro o beige muy suaveJersey melocotón, bufanda amarillo cálidoNegro, chocolate oscuro
Verano claroGris perla o crudo fríoBufanda azul cielo o lavandaCamel, chocolate
Verano fríoMarino clásico o gris medioJersey malva, bufanda azul aceroCamel intenso, mostaza
Verano suaveTopo grisáceo o marino desvaídoJersey verde salvia, bufanda rosa maquillajeNegro puro, camel saturado

Si no puedes elegir el color del abrigo

No siempre encuentras exactamente el tono que te conviene, y cambiar de abrigo cada año no es sostenible ni económico. Cuando el abrigo no es el ideal, el ajuste se hace alrededor de la cara: una bufanda, un jersey de cuello alto o una gargantilla en el color correcto de tu paleta neutralizan buena parte del efecto. Por ejemplo, un verano frío que solo tenga un abrigo camel puede rescatarlo con una bufanda azul acero o gris medio justo bajo la barbilla; un primavera clara con un abrigo negro heredado puede suavizarlo con un fular melocotón o marfil. No es la solución perfecta, pero reduce muchísimo el apagamiento.

Lo que no compensa ningún accesorio es un abrigo del tono opuesto a tu paleta llevado sin nada claro cerca del rostro: ahí el apagamiento gana siempre, por muy bien cortada que esté la prenda.

Preguntas frecuentes

¿Puedo llevar un abrigo negro si no soy invierno?

Sí, pero con matices: fuera de los inviernos el negro puro suele restar luz a la cara, así que conviene abrirlo con una bufanda o jersey claro justo bajo la barbilla para suavizar el contraste y evitar el efecto apagado.

¿El camel sienta bien a todas las estaciones cálidas?

No exactamente, porque hay distintos camel: los otoños lo llevan intenso y tostado, mientras que las primaveras necesitan versiones más claras y luminosas del mismo color para no quedar apagadas por un tono demasiado oscuro.

¿Qué color de abrigo es más seguro si no conozco mi estación?

El marino medio es el más versátil de todos, porque funciona razonablemente bien en frías, cálidas y neutras, siempre que se combine cerca de la cara con un accesorio del tono correcto de tu colorimetría.

¿Por qué el gris favorece a unas estaciones y apaga a otras?

El gris frío ilumina a los veranos e inviernos porque comparte su subtono, pero en otoños y primaveras, de subtono cálido, ese mismo gris resulta ceniciento y acentúa ojeras u opacidad en la piel.